Desde los 4 años, más o menos, el niño puede comenzar a adquirir pequeñas responsabilidades en lo que se refiere a las tareas de casa. Por supuesto, estas labores deben estar adaptadas a su edad y sus capacidades. Lo importante no es tanto lo que haga, sino que se acostumbre a que las labores de casa son cosa de todos los miembros de la familia.

Los niños, como todos, son muy cómodos, y si aprenden desde pequeños que hay otras personas dispuestas a hacer las tareas que requiere una casa: lavar los platos, hacer las camas, barrer, etc., cuando sea mayor y le pidas que haga algo, te costará mucho lograr que te haga caso.

Por eso, es  fundamental que le inculques desde pequeño que las labores de la casa son responsabilidad de todas las personas que habitan en ella. No es una obligación solo de papá y mamá, sino que todos deben ayudar para que la casa esté limpia y habitable.

Consejos para lograr que ayude en casa

  • Empieza solo por una o 2 órdenes sencillas adaptadas a su edad, como recoger su habitación antes de ir a cenar, colocar el abrigo en su sitio al llegar a casa o llevar su plato al fregadero al terminar de comer.
  • A medida que interiorice estas normas y las cumpla sin necesidad de que se lo recordemos cada día, y de que sus capacidades sean mayores, podemos ir encomendándole otras tareas como meter la vajilla en el lavavajillas, hacer la cama, barrer, ayudarnos a hacer la compra, etc.
  • Las tareas deben ser concretas para que entienda claramente lo que pides.
  • Si sois unos cuantos miembros en casa, podéis organizar un cuadro de tareas para cada semana para que cada uno sepa lo que le toca hacer y pueda tacharlo de la lista una vez lo haya cumplido.
  • Tú debes ser un ejemplo a seguir, no querrá hacer nada si no te ve a ti hacerlo previamente.
  • Si se equivoca, no lo hagas tú en su lugar, enséñale cómo hacerlo o se valdrá de ese truco para que acabes haciendo tú sus tareas.
  • Déjale claro que si no cumple, tendrá unas consecuencias negativas, que es mejor que le hayas dicho previamente. Por otra parte, si hace todo lo que tiene que hacer a la primera, también puede recibir un premio que no tiene que ser un regalo, basta con un elogio, un abrazo o dejarle elegir la película del fin de semana.