Hasta los 4 años los niños son capaces de pintar, dibujar garabatos o incluso trazar alguna forma. Pero no es hasta esta edad cuando pueden empezar con el aprendizaje de la escritura del alfabeto, un gran logro y avance en su desarrollo. Aunque serán sus profesores los que le enseñen en el colegio, tú también puedes practicar con él en casa.

Los niños comienzan el aprendizaje de la escritura en Educación Infantil, antes de llegar a Primaria. El aprendizaje suele ser muy lento al principio y consiste en ir enseñado al niño a trazar cada una de las letras, empezando por la preescritura, es decir, líneas rectas, curvas y círculos que más adelante les ayudarán a escribir.

Una de las primeras cosas que aprenderán será a escribir la primera letra de su nombre, para más adelante escribirlo entero.

El aprendizaje de la escritura va en paralelo con la lectura y así, a la vez que aprenden a identificar cada símbolo con la letra y el sonido que le corresponde, aprenden a escribir el alfabeto entero.

Con 6 años ya sabrán escribir y leer textos sencillos.

¿Cómo estimularle desde casa?

Aunque serán sus profes los que le enseñarán a escribir en el colegio, siempre es beneficioso para el niño practicar en casa:

Dibujar y pintar es el primer paso para poder escribir. Dale desde los 12 meses lápices de colores para que aprenda desde pequeño a coger un lápiz y a dibujar con él sobre un papel.

Generalmente se enseña primero a escribir las mayúsculas ya que son más sencillas. Sus trazos suelen ser rectos, más fáciles de hacer para los niños que las líneas curvas. Además, lo normal es que le enseñen primero a escribir las vocales.

Para practicar en casa, traza tú la letra que quieras que practique sobre un folio o cartulina en blanco, en la parte superior, y déjale que la copie por todo el papel. Alábale aunque no le quede perfecto, le animará a seguir.

Hay que tener mucha paciencia y no cansarle. Si una tarde no le apetece practicar, no le obligues o asociará escribir a algo aburrido.

Explícale para todo lo que vale escribir, así tendrá más ganas de aprender, sobre todo si te ve hacerlo a ti a menudo. Como hoy en día, con las nuevas tecnologías, apenas si se usa el papel y el bolígrafo, tendrás que acostumbrarte a escribir delante de él: la lista de la compra, las tareas para la semana…

Cuando sea capaz de escribir su nombre, cuelga el papel donde lo haya hecho en la puerta de su habitación para que presuma de ello.