A partir de los 3 años los niños empiezan su aprendizaje con las letras y los números, primer paso para aprender a leer y a escribir, aunque no será hasta los 5 años cuando empiecen a leer sus primeras palabras.

Alrededor de los 3 años la mayoría de niños comienza la Educación Infantil en el colegio. A partir de ese momento comienza el aprendizaje de la lectura y la escritura. Lo primero, será identificar cada símbolo con un sonido, empezando por las vocales en mayúsculas (más fáciles de reconocer). Una vez el pequeño sepa cómo suena cada una de las vocales, se pasará las consonantes.

Este aprendizaje se alarga más o menos hasta los 5 años, momento en que empiezan a juntarse consonantes y vocales para que aprendan cómo suenan juntas: la “m” con la “a”: “ma”, etc.

De esta forma, pueden ir poco a poco leyendo palabras cortas y sencillas y, así, al acabar la Educación Infantil, ya saben leer lo básico.

Desde ese momento verás cómo le gusta ir leyendo todos los carteles y palabras que vea por la calle, en casa, en libros, en la televisión… Será como una obsesión para él ya que le parece mágico entender esos “garabatos” que hasta ahora eran ininteligibles para él.

¿Cómo ayudarle?

  • Aunque es cierto que enseñar a leer a tu hijo depende del colegio, es muy importante tu apoyo y estímulo desde casa.
  • Lo primero que puedes hacer es familiarizarle con los libros y las historias desde pequeño, para que así tenga más ganas de aprender a leer por sí mismo y descubra las maravillas que se esconden detrás de cada libro.
  • Cuando sea bebé, dale libros blanditos para que pueda pasar las páginas, llevárselos a la boca, experimentar con ellos.
  • Léele cuentos desde pequeñito. Un buen momento es antes de irse a dormir.
  • Una vez empiece a aprender las letras, puedes practicar con él en casa lo que haya aprendido en el colegio. Dibuja en un papel las letras en grande y pregúntale cuál es cada una. También puedes servirte de textos escritos en revistas, libros…
  • Cómprale libros adecuados a su edad y sus intereses y ayúdale a leerlos. Seguro que hay palabras con las que se traba.
  • El mejor aprendizaje para un niño es el ejemplo de sus padres. Si te ve leer a menudo, le resultará algo interesante que también querrá hacer.