Es normal que los niños de 2 o 3 años tengan amigos imaginarios, amigos que pueden acompañarles un par de años. No debes preocuparte ni decirle que deje de inventárselo, a no ser que se convierta en algo preocupante o que dure demasiado tiempo.

¿Por qué surgen los amigos imaginarios?

Estos compañeros inventados son un ensayo para futuras amistades, un puente entre la fantasía y la realidad. Los niños tan pequeños no distinguen entre realidad y ficción, por eso tampoco se puede decir que un niño de 2 años miente ya que para él todo lo que cree, existe.

Así, el juego de los niños evoluciona según crecen. Cuando son muy pequeños ellos son el centro de sus juegos, no interaccionan con otros compañeros y se ignoran unos a otros aunque estén en el mismo parque o clase.

Sin embargo, gradualmente irá aprendiendo a jugar con otros niños, a pensar juegos, a cumplir las reglas de los mismos, a respetar los turnos, etc. Es en ese momento, en la transición entre el juego en solitario y el compartido, cuando suele aparecer la figura del amigo imaginario.

Esta fantasía es absolutamente normal e inofensiva y ayuda al niño a aprender a relacionarse con otros iguales, a la vez que fomenta su imaginación y le ayuda a expresar sus sentimientos y emociones. Con este amigo imaginario practica la amistad, y probablemente sea una válvula de escape cuando tenga que echarle las culpas a alguien.

Es importante que los padres conozcan a este amigo, que tendrá su propia historia, nombre y personalidad, ya que nos puede decir mucho acerca de nuestro hijo.

¿Qué hacer?

Como veíamos, que un niño pequeño tenga un amigo imaginario no solo no es bueno, sino que incluso puede ser beneficioso para el desarrollo social del pequeño. Sin embargo, este amigo debe desaparecer en torno a los 6-7 años ya que de otro modo puede convertirse en un obstáculo para hacer amigos reales.

Si ves que a tu hijo le cuesta jugar con otros niños y se centra solo en su amigo imaginario, tienes que proporcionarle actividades y situaciones de juego con otros niños para que poco a poco su amigo imaginario vaya desapareciendo al no necesitarlo.

Además, se recomienda que sigas estos consejos:

  • Apoya su imaginación, no la minusvalores, pero tampoco exageres.
  • No dejes que su amigo imaginario asume las culpas de lo que él hace mal, tiene que aprender a afrontar sus responsabilidades.
  • No le satures de actividades extraescolares.
  • Evita las horas muertas delante de la televisión o los videojuegos y cámbialas por juegos de grupo en el parque.

Si a pesar de todo su amigo no desaparece, puedes buscar la ayuda de un profesional para que te ayude a que su amigo imaginario desaparezca.