Hay científicos que afirman que su cantidad de antioxidantes y vitaminas es superior a los demás alimentos, expertos que creen que lo mejor de ellos es lo que no tienen fertilizantes y plaguicidas artificiales; y otros que piensan que su superioridad solo se nota en el sabor. Mientras los organismos internacionales se ponen de acuerdo, cada día más padres eligen para sus hijos este tipo de alimentación.

El 10 % de la población, en España, consume alimentos ecológicos. La razón es clara: comer bien no es solo combinar adecuadamente los distintos grupos de alimentos, también es consumir productos de gran calidad y, sin duda, en cuanto a calidad, los ecológicos cumplen todos los parámetros. Y es que, si todos los productos alimenticios cuentan con garantías de seguridad y de calidad, la agricultura ecológica debe cumplir con criterios suplementarios en todo lo que se refiere a la producción y transformación de los alimentos. Estas son las súper garantías que encontrarás en este tipo de comida:

  • Sabes lo que estás comprando: Si un producto se cultiva o produce de forma ecológica, lo encontrarás en su etiqueta, los organismos de certificación europeos son muy estrictos.
  • Origen de procedencia. La agricultura y ganadería ecológica buscan la cercanía del lugar de producción, lo que ellos llaman “producción local o de kilómetro 0” que contribuye a la sostenibilidad del método de obtención del alimento. Por eso en los alimentos de producción ecológica se especifica no solo el origen del alimento principal (comunidad autónoma), sino también de sus condimentos, si los tuviera.
  • Seguridad de que no se ha utilizado ningún transgénico en su elaboración.
  • Excelencia de sabor. Está garantizada por la Unión Española de Catadores, que ha certificado que “el olor y el sabor de los alimentos ecológicos muestra una mayor expresividad aromática y frutal, siendo sus cualidades organolépticas mucho más pronunciadas”.