Después de establecer qué nutrientes se relacionan con la maduración de las estructuras cerebrales en las diferentes etapas de la vida, es importante también saber en qué alimentos podemos encontrarlos. Por esta razón, en el presente post nos centraremos en realizar un repaso de los mismos. Los diferentes alimentos que pueden contribuir a un correcto aporte de hierro, zinc, yodo y DHA son los siguientes: Población infantil

Nutriente

Fuentes alimentarias

Hierro1

alubias, lentejas, garbanzos, soja, acelgas, espinacas, quinoa, fruta seca, frutos secos crudos o tostados sin sal, lomo de cerdo, solomillo de cerdo, carne de buey, de caballo, codorniz, conejo, huevo, lubina, calamar, sepia, marisco.

Población adulta

Nutriente

Situación

Fuentes alimentarias

DHA 1 (Omega-3)

Embarazo y lactancia

Pescados principalmente azules2 (salmón, bonito, trucha, caballa, sardinas, boquerón) , nueces, semillas de lino

DHA (Omega-3)

Población general

Además de los recomendados anteriormente, merluza, hoki, calamar o sepia

Hierro1

Población general

Alubias, lentejas, garbanzos, soja, acelgas, espinacas, quinoa, fruta seca, frutos secos crudos o tostados sin sal, lomo de cerdo, solomillo de cerdo, carne de buey, de caballo, codorniz, conejo, huevo, lubina, calamar, sepia, marisco.

Yodo1

Población general

sal yodada, lenguado, lubina, dorada, gallo. Besugo, abadejo, pescadilla, salmonetes, sardinas, salmón, marisco, acelgas, remolacha, judías verdes

Zinc1

Población general

lomo de cerdo, solomillo de cerdo, carne de de buey, de caballo, codorniz, conejo, huevo, caballa, sardinas, calamar, sepia, anguilas, marisco, copos de avena, quinoa, arroz integral, legumbres y frutos secos crudos o tostados sin sal.

1 Fuentes alimentarias que a su vez tienen un contenido menor de 700 mg de sodio; menor de 10 g de Ácidos Grasos Saturados/ 100 g en el caso de pescados ó menor de 5 g de Ácidos Grasos Saturados/ 100 g en el caso de las carnes. 2 En mujeres embarazadas y niños hasta 3 años, se recomienda una cantidad de 50g de pescado azul a la semana, o 100 g cada 15 días, priorizando los pescados azules pequeños (sardinas, caballa o verdel) Pero, cuando tenemos ya un diagnóstico de trastorno de aprendizaje o de conducta ¿qué papel tiene la alimentación? Uno de los factores alimenticios que más ha trascendido a la población y suele estar presente en las consultas es la restricción a ciertos aditivos y colorantes, la restricción de azúcares refinados y el papel de la suplementación con ácidos grasos esenciales. El abandono del consumo de productos frescos aumentando el consumo de productos que necesariamente contienen aditivos para su conservación y tratamiento de color; la elevada ingesta de alimentos ricos en azúcares o el bajo consumo de pescado o frutos secos, son cambios en la dieta que hacen que surjan estas hipótesis nutricionales. Las intervenciones dietéticas, se basan actualmente en el concepto de eliminación o en el concepto de suplementación. La investigación ha demostrado que la simple eliminación del azúcar o de los dulces o la eliminación de alimentos con aditivos no afecta a los síntomas de los trastornos, pese a algunos informes alentadores. No obstante, si tenemos en cuenta cómo es la alimentación saludable y la practicamos con nuestros hijos, no estaremos realizando una dieta rica en azúcar ni rica en aditivos ya que debemos ofrecer a los niños productos frescos (frutas y verduras) alimentos sin necesidad de llevar aditivos como el arroz, la pastas, las legumbres, los frutos secos, las carnes, los huevos o los pescados. Lo que sí podemos afirmar es que para los niños con deficiencias demostradas de cualquier nutriente, la corrección de esa deficiencia es el tratamiento lógico de primera línea.