La acetona en la infancia es algo muy común, de hecho, puede que tu misma/o la tuvieras de pequeña/o. A continuación, te explicamos qué es exactamente, qué indica la presencia de este síntoma y cómo se puede tratar.

No es una enfermedad, sino un síntoma

Aunque tiene a catalogarse como enfermedad, lo cierto es que la acetona, cetosis, o cuerpos cetónicos, es un síntoma de varias situaciones a tener en cuenta.

La acetona se produce como consecuencia de un mal funcionamiento del metabolismo, cuando el hígado se ve obligado a generar cuerpos cetónicos al tener el nivel de glucosa demasiado bajo. Como el organismo no puede compensar este desnivel y necesita conseguir energía de alguna forma, comienza a hacerlo a través de la combustión de grasas, produciendo en exceso las sustancias que dan lugar a la acetona.

Este síntoma es mucho más frecuente durante la infancia porque los niños necesitan 3 o 4 veces más glucosa que los adultos debido a que su metabolismo está mucho más acelerado, y a que tienen menos reservas.

 

Niño con la mano en la boca comprobando su mal aliento

 

Causas de la acetona

Para que un organismo genere cuerpos cetónicos deben darse alguna de las siguientes circunstancias:

  • Comer poco o hacer un ayuno prolongado. Cuando un niño está enfermo o no se encuentra bien, puede comer poco o perder por completo el apetito, lo que hace que las reservas de azúcar disminuyan.
  • Vómitos. Si el pequeño vomita constantemente a causa de otra patología, como gastroenteritis, el cuerpo se va quedando sin glucosa. 
  • Estados febriles prolongados. A veces las fiebres altas que duran días pueden hacer que el metabolismo del niño se acelere todavía más, necesitando más energía de la habitual, y agotando, por tanto, sus reservas de azúcar.
  • Esfuerzo físico intenso.
  • Dieta desequilibrada. Un niño que lleve una dieta rica en grasas saturadas y azúcares tiene más probabilidades de tener acetona.

 

Cómo detectar la acetona

Estos son los principales indicadores de la presencia de acetona:

  • Mal aliento. Se percibe normalmente en las primeras horas de la mañana y se trata de un olor que muchos definen como similar al de manzanas ácidas podridas.
  • Olor característico en la orina. La orina también puede indicar que algo no va bien a través de un olor más intenso.
  • Cansancio. En algunas ocasiones los niños con acetona están más cansados de los normal y se muestran irritables e inapetentes.
  • Malestar digestivo. Los vómitos, el dolor abdominal y el malestar general también son signos de cetosis.

 

Tratamiento para la acetona

Si detectas en tu pequeño mal aliento u olor en la orina, lo mejor es que consultes con el pediatra para que, haciéndole las pruebas correspondientes, pueda determinar si hay alguna otra patología tras la acetona.

Si la acetona se produce como consecuencia de un estado febril o una gastroenteritis, debes seguir las indicaciones del pediatra, pero administrarle bebidas azucaradas como zumos o suero, puede ayudar a que la acetona remita.

 

Niña con fiebre poniéndose la mano en la frente

 

Cómo prevenirla

En casos de gastroenteritis o fiebres, poco se puede hacer para prevenirla, pero sí hay algunas medidas para que no aparezca por otras causas:

  • Evita los ayunos. Intenta que tu pequeño no pase demasiadas horas sin ingerir alimentos.
  • Ojo con la dieta. Reduce en la dieta de tu hijo la cantidad de azúcar de absorción rápida, presente en chucherías y procesados industriales, así como las grasas provenientes de comida rápida, precocinados y fritos.
  • Mide y adapta los esfuerzos físicos de tu pequeño. Ante un viaje, excursión o actividad, valora si, por edad y constitución, tu hijo puede asumir ese reto y el desgaste de energía que conlleva.

Ante todo, queremos transmitirte tranquilidad si has detectado algún signo de acetona en tu hijo, y te animamos a que consultes con tu pediatra para descartar cualquier otra patología que esté suponiendo ese desgaste extra de azúcar y esa aceleración del metabolismo de tu pequeño.

 

 

Fuentes:

Pediatricblog.es. En ocasiones hemos oído que tal niño tiene acetona, pero ¿qué es y cómo tratarla? Recuperado de http://www.pediatricblog.es/rafaga-pediatrica-en-ocasiones-hemos-oido-que-tal-nino-tiene-acetona-pero-que-es-y-como-tratarla/

Adell, María. Acetona Infantil. Farmacia Adell Blanes. Recuperado de https://farmaciaadell.com/acetona-infantil/

Romero Rubio, María Teresa. Acetona en los niños. Webconsultas. Revistas de Salud y bienestar. Recuperado de https://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/afecciones-tipicas-infantiles/acetona-en-los-ninos-que-es-y-por-que-se-produce