Las verduras y las hortalizas son la base de una dieta saludable debido a su alto contenido en fibra, vitaminas y minerales, por lo que es indispensable, no sólo que estén presentes en la dieta de los más pequeños, sino que las consuman cada día de manera habitual. Ésta es la teoría, pero en la práctica esta tarea no resulta tan fácil, por eso queremos ayudarte dándote ideas para que tu pequeño coma verdura.

 

La batalla de siempre

Ya sea por su sabor o por su textura… lo que está claro es que la batalla de muchas madres y padres es conseguir que su hijo se coma la verdura que tiene en el plato. Uno de los mayores factores por los que no son los alimentos más apetecibles para los niños, es por el hecho de estar siempre cocinadas a la plancha, cocidas o al vapor. Sin duda, se trata de tres cocciones muy saludables, pero es necesario combinar esta forma de ofrecer verdura con otras que hagan que este grupo de alimentos sea más atractivo para los pequeños.

Plato de verdura con una cara sonriente

 

Trucos para que coman verdura

A continuación, te damos 10 ideas originales para que tu hijo acabe disfrutando de la verdura, y todos sus beneficios, y tú ganes la batalla en la mesa:

 

  1. Un gran acompañamiento. Si la verdura es la protagonista en el plato, puede que tu hijo se cierre en banda nada más verlo, sin embargo, si las pones como acompañamiento a la carne o el pescado, verá más atractivo el conjunto.
  2. Salsas de verduras y hortalizas. ¿Y si no ve la verdura como tal, pero está presente en el plato? Prueba a elaborar una deliciosa salsa con calabacín, berenjena o pimiento para acompañar otros platos.
  3. Pan de verduras. Esta vez no estará en el plato, pero se lo comerá seguro. Anímate a cocer pan y mezcla la harina con verduras. No sólo estará recibiendo los nutrientes de la verdura, sino que según la que utilices, el pan será de un color diferente y le parecerá muy divertido. Prueba con zanahoria, remolacha, calabaza, etc.
  4. Postres, zumos y batidos. Pueden ser una magnífica forma de presentarle la verdura a tu hijo combinándolo con otros ingredientes o frutas que disimulen un poco el sabor. Además, al igual que con el pan de verdura, los batidos o zumos, tendrán colores muy llamativos.
  5. Flan de verduras. Suena a postre, pero puede ser una sabrosa guarnición. Mezcla verduras como espárragos trigueros, puerros o cebolla con un poco de huevo, nata para cocinar y algo de queso, introdúcelo en moldes de flan, y hornéalo hasta que, al pincharlo con la punta de un cuchillo, ésta salga seca. ¡Se chupará los dedos!
  6. Brochetas de verduras. Sin duda, otra alternativa estupenda para presentar la verdura. Puedes hacerlas con carne o pescado para que sean más atractivas y completas.
  7. Hazle su plato favorito, pero con verduras. Si le apasiona la pizza y se muere por las hamburguesas o los macarrones, ponle verduras. Muchas veces les gusta tanto el hecho de comer ese plato en sí, que no prestan tanta atención a los ingredientes.
  8. Ponte creativa/o y haz presentaciones divertidas. Aprovecha la variedad de verduras para crear coloridos platos, también combinando formas y texturas: caras sonrientes, animales, casas, montañas…
  9. Pon en marcha tus utensilios de cocina. Raya las verduras, córtalas en formas divertidas, haz espirales… cualquier forma diferente que llame su atención.
  10. Disfraza un poco su sabor. Si tu hijo es de los que se niega totalmente a comer verdura y las detecta sea como sea, acepta que las coma añadiendo alguna salsa que le guste, de manera moderada, como la bechamel o la salsa de tomate para camuflar ligeramente su sabor.

Niños con delantal preparando brochetas de verdura en la cocina

 

Otros consejos que pueden ayudarte

Conseguir que coman hortalizas y verduras de manera habitual cuando no les gusta, no sólo depende de cómo se las cocines o se las presentes. Aquí tienes algunos consejos más que te ayudarán:

  • Sé su ejemplo. No puedes pedirle algo que tú no haces. Dale ejemplo, come verduras delante de él y anímale para que te acompañe.
  • Cuéntale por qué es buena para él. Explícale todos los nutrientes que la verdura le aporta y por qué es tan importante para la salud. Si lo entiende puede que se anime a comer más y le estarás inculcando buenos valores y hábitos alimenticios.
  • Hazle partícipe. Pídele que te ayude a comprar verdura en la frutería o el supermercado, que te diga cuál le apetece más para comer y déjale colaborar en el cocinado.

Ahora que tienes unas cuantas ideas, sólo te falta ponerlas en práctica y ver si consigues que tu pequeño se convierta en un gran fan de las hortalizas y las verduras.