Los niños deberían consumir verduras y hortalizas todos los días ya que son indispensables para mantener una alimentación saludable y equilibrada y aportan nutrientes tan importantes como vitaminas, minerales y fibra. Sin embargo, no siempre es fácil conseguirlo, no les gusta su sabor, no les gusta su textura… Te damos 10 ideas para ayudarte a conseguir que tu hijo coma verduras.

A muchos niños les desagrada el sabor de la verdura y además están acostumbrados a que habitualmente se les presente cocinada de la misma forma: cocida o al vapor. Aunque son maneras de cocinar la verdura saludables y ligeras, existen muchas otras formas de introducir las verduras en la dieta del niño para conseguir que las coma con facilidad:

  • Utilízalas como aderezos: las verduras pueden servir también como ingrediente principal de salsas que acompañen a otros platos: salsa de tomate, de berenjenas, de puerro y zanahoria…
  • Inclúyelas como acompañamiento de carnes y pescados: las patatas fritas se deben ingerir solo de vez en cuando ya que tienen bastante grasa. Como alternativa, puedes acompañar tus carnes y pescados con verduras cocidas, asadas o fritas.
  • Pan de verduras: hornea el pan mezclando la harina con diferentes verduras: calabaza, zanahoria, pimientos, etc.
  • Postres y zumos: estamos acostumbrados a los zumos, tartas y pasteles de frutas, pero algunas verduras dan un sabor muy agradable a nuestros postres, zumos y batidos, como la calabaza, la zanahoria, etc.
  • Presenta los platos de forma divertida, aprovechándote de todos los colores y formas que las verduras presentan. Puedes hacer caritas sonrientes, diferentes combinaciones, etc.
  • Mézclalos e introdúcelos en otros platos que al niño sí le gusten, como las pizzas, las hamburguesas, la tortilla, las albóndigas, lasaña o canelones, macarrones, etc.
  • Corta los alimentos en formas curiosas, eso los hace más atractivos y apetecibles. Puedes rallarlos, hacer flores, círculos, etc.
  • Flanes de verduras: son un plato que resulta delicioso y permite múltiples combinaciones como calabaza, puerros, espárragos, etc.
  • Brochetas de verduras: puedes hacerlas solo con verduras o mezclarlas con carne o pescado para hacerlas más completa.
  • Enmascara su sabor con salsas diferentes que al niño sí le gusten, como la bechamel o la salsa de tomate. También puedes gratinarlas, e incluso utilizar kétchup con moderación, buscando aquellos elaborados a partir de ingredientes naturales y que no contengan conservantes en su composición.