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Lactancia materna, bebé feliz

La lactancia materna es la forma más natural de alimentar a tu bebé: incorpora todos los nutrientes que necesita, siempre está a la temperatura adecuada, favorece la maduración de sus defensas, y ayuda a establecer un vínculo muy especial con él.

¿Cómo alimentar al recién nacido?

Seguramente tu pediatra o comadrona (matrona) te aconsejarán sobre cómo alimentar a tu bebé. Piensa que será tu hijo quien marque el ritmo de alimentación que necesita, por lo que tendrás que darle el pecho a demanda, sin pautas rígidas. Para ello, debes alimentarte de forma equilibrada, bebiendo un mínimo de dos litros de líquidos al día.

La composición de la leche materna es diferente en cada mujer, va variando durante la toma, la hora del día y según tu alimentación.

Consejos a tener en cuenta

  • La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida, siempre que sea posible.
  • Tras el nacimiento, no le des ningún suplemento de suero glucosado a menos que lo indique el pediatra.
  • Ponte el niño en el pecho lo antes posible, e intenta estar tranquila y relajada.
  • Los primeros días producirás el calostro, y más tarde tendrás la subida de leche.
  • Cuida tu pecho y aséalo diariamente con una ducha. Descansa cuando lo haga el bebé.
  • Toma dos litros de líquido al día entre agua, leche, zumos... y elimina el alcohol y tabaco.
  • Ofrécele el pecho siempre que el bebé quiera, o cada dos o tres horas. Para producir leche necesitas que tu bebé te estimule empezando a mamar. En pocas semanas, las tomas se espaciarán cada vez más.
  • La duración de las tomas suele ser de diez a quince minutos en cada pecho, pasando a cuatro o cinco minutos a partir del segundo mes.

Tipos de leche

  • Calostro: fluido espeso y amarillento (debido al beta-caroteno, precursor de la vitamina A) de la primera semana tras el parto, con gran cantidad de vitaminas y proteínas de fácil absorción, sustancias bactericidas y anticuerpos, que servirán al bebé como defensas naturales mientras madura su sistema inmunológico.
  • Leche de transición: aparece entre la segunda y tercera semana tras el parto. Su composición intermedia varía hasta alcanzar la composición de la leche madura.
  • Leche madura: producida a partir de las 2-3 primeras semanas de vida. Posee gran variedad de componentes nutritivos y es rica en hidratos de carbono y lípidos, adaptando su composición a las necesidades del bebé. Su concentración es más estable y más baja en proteínas que la de la leche de transición.

Los nutrientes y sus beneficios

Beneficios para la madre

  • Potencia la relación emocional entre la madre y el hijo.
  • Favorece la involución uterina tras el parto.
  • Reduce la posibilidad de aparición de cáncer de mama.
  • Ayuda a la reducción del peso ganado en el embarazo.
  • Mayor disponibilidad en cualquier momento.

Beneficios para el bebé

  • Composición ideal para la mayoría de los lactantes: cubre las necesidades nutricionales de los primeros meses de vida.
  • Protege de infecciones, aportando anticuerpos y reduciendo el riesgo de diarrea, otitis, infecciones respiratorias...
  • Al contener proteínas propias de la especie humana, ayuda a prevenir la aparición de alergias alimentarias.
  • Se adapta a las necesidades concretas de cada niño.
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