Alimentar a un bebé es un momento tierno y emotivo del que no sólo la madre, sino también el papá puede formar parte de forma directa o indirecta, pero siempre de forma activa. El cariño y esfuerzo con que se realiza crea vínculos muy importantes entre los padres y su hijo.
Tanto en el caso que el bebé vaya a ser alimentado con lactancia materna como con leches infantiles, muestra tu apoyo y ayuda en todo aquello que sea posible.
- Si el bebé es alimentado con lactancia materna:
- Apoya a tu pareja en el proceso de amamantar, ya que puede sentirse insegura al principio.
- Comparte con el bebé y la madre tu cariño, tu presencia y el contacto físico.
- Si el bebé toma leches infantiles, puedes participar más activamente dándole los biberones de forma alterna con tu mujer. Ayudarás a que descanse y se recupere antes.
En ambos casos debes atender a tu hijo: cambiar pañales, preparar el baño, vestirlo, hablarle... Ocúpate de las tareas de casa y de tus otros hijos en caso de que los tengas, así ayudarás a la recuperación de la madre y a que ésta cuide del recién nacido.