Un variado repertorio de reflejos
Búsqueda de alimento:
Si antes de darle el pecho tocas la mejilla de tu bebé, podrás ver cómo gira la cabeza buscando el pecho y hace "pucheritos" con la boca.
Succión:
Este reflejo aparece antes del parto y le sirve al bebé a coger el pezón sin problemas, o en el caso de que la lactancia materna no sea posible, la tetina del biberón.
De la marcha:
Coge al bebé por debajo de los hombros y apóyalo de pie sobre una superficie: parecerá que quiere caminar. Pruébalo ya que este reflejo suele desaparecer a los dos meses.
Prensil palmar:
Acércale un dedo a la palma de la mano: él te agarrará con fuerza de forma automática. Aunque este reflejo suele desaparecer a la semana de nacer, muchos bebés lo mantienen durante meses.
De Moro:
Sentimiento de supervivencia que desaparece a los dos o tres meses de edad y que ayuda a comprobar si los movimientos de las articulaciones son correctos. Para hacerlo, suelta al bebé un instante por la espalda con extremo cuidado como si fueras a dejarlo caer: verás cómo estira los brazos y los agita en el aire.
De sobresalto:
Al escuchar un ruido, el bebé suele ponerse tenso y estirar los brazos. Este reflejo no desaparecerá.
Plantar:
Acaricia la planta de los pies de tu bebé desde el talón hacia arriba y verás que gira los pies hacia adentro mientras estira los deditos.
Tónico simétrico del cuello:
Tumba a tu bebé boca arriba y verás cómo puede girar a un lado brazo y pierna estirados, mientras flexiona el brazo y pierna contrarios hacia el otro.